lunes, 12 de septiembre de 2016

Times are changing...

La letra de una canción de Fito describe perfectamente este momento... o mi vida en general. Encuentro después de varios años este blog, este intento.  Así que, a volver a intentar... 

Los tiempos cambiaron, y cuánto cambiaron... 


Hoy, está amaneciendo.  Hoy -después de muchas vidas- estoy mirando una ventana a las 6 am, tomando un café y escuchando a los pajaritos saludarse.  Hoy ella no está conmigo para saludarlos también, como tanto le gusta. 


Hoy, está amaneciendo. Se siente la energía de los nuevos comienzos.  Sin mucho orden fluyen las ideas, las ganas, los planes, y se va formando poco a poco el trayecto. 


Hoy, está amaneciendo.  Sanan las heridas, se escapan los rencores, renacen los lindos recuerdos.  Se adelantan los amaneceres, se retrasa el sueño.  Se retoman los cafés, la música.  Se extienden las caminatas, las conversaciones, el tiempo.  Se terminan las temporadas, se retoma el camino al cielo. 


Hoy, está amaneciendo.  Hoy, los espejos en círculo muestran el más lindo reflejo.  




domingo, 12 de enero de 2014

Nuevo año...


El inicio de un nuevo año siempre está lleno de una vibra especial.  Hace varios años cumplo con la tradición de "quemar los karmas" del año que se va, y de escribir las nuevas metas del año que llega.  Poco a poco esta costumbre se ha ido contagiando a los que me rodean, y me encanta ver cómo en una noche podemos sentirnos más fuertes, decididos y motivados a tomar las riendas de las cosas que queremos, aunque finalmente esa determinación solo nos dure unos pocos días...

El 2013 me dejó varias lecciones aprendidas...
  • Aprendí que las personas se equivocan, pero que eso las ayuda a ser mejores y a cuidar mucho más lo que tienen. 
  • Aprendí que hablar con odio causa muchas heridas, y que puede ser muy difícil llegar a sanarlas.  
  • Aprendí que perdonar no es nada fácil.  
  • Aprendi que tengo que cuidar muchísimo a las personas que quiero y que tengo que estar siempre pendiente de lo que puedan necesitar. 
  • Aprendi que debo pensar antes de hablar, antes de reaccionar, antes de decidir. 
  • Aprendí qué me gusta y qué no me gusta en un lugar de trabajo. 
  • Aprendí que tengo que luchar por mis propias metas y que tengo que hacer que las cosas pasen. 
  • Aprendí que debo cuidarme a mi misma y que la llave de mi felicidad no debe estar en el bolsillo de otras personas. 

El 2014 viene cargado de nuevos desafíos...
  • Escribir.
  • Vivir sola y disfrutarlo.
  • Dar lo mejor en mi nuevo trabajo.  
  • Aprender a manejar y sacar el brevete para poder usar mi nuevo auto :) 
  • Estar más cerca de las personas que quiero. 
  • Mirar menos la pantalla del celular y mirar más a los ojos.   
  • Encontrar el balance entre trabajo, familia, novio, amigas, deporte, diversión, y demás...

Ese es el desafío más grande para mi.  Encontrar ese balance que tanto anhelo, porque las energías siempre se reparten de la manera más desproporcionada y hay botellitas que se caen al suelo entre tantos malabares. 
Este nuevo año me comprometo a dar lo mejor de mi en cada cosa que haga. Y, cuando pueda, también un poco más. 

viernes, 3 de enero de 2014

Necesidad

Definitivamente no puedo seguir escapando. Encuentro cuentos que escribí cuando tenía menos de seis años, recuerdo con mucho orgullo los concursos de escritura en los que participaba, releo las miles de historias y pensamientos llenos de emociones escritos en mis aventuras de adolescente.  Reviso los archivos de los últimos diez años y compruebo que la escritura se fue volviendo un desfogue, una liberación, una conexión conmigo misma y un mecanismo de control para mis emociones. 
Me gusta escribir desde que aprendí a escribir. Compartí mis redacciones sólo en casos obligatorios, pero siempre me gustó escuchar lo que los expertos tenían para decir.  Me gusta escribir sobre mis experiencias, mis ideas, mis alegrías, mis dudas, mis miedos.  Me gusta escribir sobre esas personas que me cambian la vida, esas conversaciones que me dejan pensativa, esos momentos que me llenan el alma, esas canciones que me ponen la piel de gallina, esos lugares que jamás borraré de mi mente y esos desafíos de la vida que me motivan día a día.
Hoy empiezo esta aventura sin saber claramente cuál es el destino.  Hay mucho para contar y aún queda mucho por vivir.